Agentes de Policía Nacional han detenido a Gabriel G.E., de 22 años, como presunto autor del crimen de Maria Estela Espinosa Ruiz, de 45 años, y su bebé de seis meses de edad. Pasada la media noche, agentes de un radiopatrulla de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana de Madrid localizaron al hombre en las inmediaciones de la vivienda y lo trasladaron a dependencias policiales donde confesó su autoría.
Pasadas las cinco de la tarde, investigadores del grupo V de homicidios, de la Brigada de Policía Judicial de Madrid acudieron a la calle Luis Mitjans nº 10, donde los bomberos habían encontrado a dos personas fallecidas tras extinguir un incendio en el segundo piso. Una vez controlado el fuego, habían hallado en la cocina los cuerpos sin vida de una mujer, con fuertes golpes en la cabeza, y de su bebe, posiblemente asfixiado. Como es habitual en estos casos, los agentes realizaron la primera inspección ocular junto con especialistas de Policía Científica y la Comisión Judicial.
Gracias a la coordinación de los efectivos allí presentes, los policías pronto hicieron una composición de los hechos y trasladaron a varios testigos a dependencias policiales para esclarecer lo ocurrido, entre los que se encontraba el compañero sentimental de la víctima.
A media tarde, todos los indicios y declaraciones apuntaban como sospechoso a otro hijo de la fallecida, fruto de una relación anterior. Un joven de 22 años y con trastornos mentales. Pasadas las doce de la noche, agentes de servicio en la vivienda localizaron a Gabriel, el principal sospechoso, que fue trasladado a dependencias policiales para ser oído en declaración. Tras sus primeras manifestaciones, confesó la autoría y quedó finalmente detenido.
Gabriel relató a los agentes, que sobre las 7.30 horas había golpeado a su madre con un martillo en la cabeza y a continuación, había asfixiado al bebé ahogándole en una bañera pequeña. Acto seguido, trasladó los cuerpos hasta la cocina, y abrió el gas. Después encendió la luz, según él, con la intención de provocar un incendio. Y como si nada hubiera pasado, abandonó el domicilio.
Sobre las cuatro de la tarde regresó al lugar del crimen, y tras comprobar que no se había producido el incendio, con un mechero prendió fuego en varios muebles de la casa, y se fue del lugar.
Gabriel se encontraba en tratamiento médico debido a una enfermedad mental que padecía. En las próximas horas pasará a disposición judicial


Fecha: 12 de agosto de 2009
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